miércoles, 17 de abril de 2013

¡Discutamos!




      Con los avances tecnológicos de las últimas décadas, y la proliferación de valores y tendencias como el capitalismo, la producción masiva, la globalización y la conexión de todos  los rincones del mundo gracias al aporte de la tecnología, se ha generado en el mercado una competencia feroz que obliga a todo vendedor/productor a recurrir a diferentes estrategias para conseguir que sus productos o servicios tengan éxito. La publicidad juega en este sentido un rol esencial.

Enormes paneles y gigantografías plagan las calles y avenidas, la televisión emite decenas de imágenes por segundo y hasta para ver un video en internet hay que aguardar a que finalice la publicidad. En definitiva, las imágenes nos bombardean constantemente. Paralelamente al desarrollo de la economía actual, se gestó en el seno de esta nueva sociedad postmoderna la forma de vender productos y servicios que responden a una estética y valores particulares.

La comunicación publicitaria viene a ocupar a este respecto su lugar desde la década del 60 de manera profesional, pero el siglo XVIII ya anticipó la importancia de la difusión y la promoción de los productos masivos que se estaban gestando. Paulatinamente se fue tomando conciencia de que existía una nueva política de venta, y la masividad del producto exigía nuevas estrategias de mercadeo adaptadas a esta nueva situación económico-social.  Las nuevas tecnologías llegan en esta instancia para ayudar a la difusión de estos productos. No sólo colaboraron con estos fines en cuanto al soporte (mass media), sino que también aportaron las nuevas herramientas de edición de fotografías, y la sociedad de la imagen nació de esta revolución. La llegada del siglo XXI ha trocado la concepción de la imagen que teníamos: la imagen hoy es el primer contacto, y como tal, sus productores tienen la mirada puesta en ella. Hoy, más que en ningún otro momento de la historia, "una imagen vale más que mil palabras". 

El  planteo y la cuestión que nos interesa discutir en este blog son: ¿qué papel cumplen estas nuevas tecnologías? ¿Benefician, perjudican? ¿Cuál es el límite de su uso? ¿qué modelo estético y de perfección se nos impone desde lo visual? ¿cómo actúa esto sobre el imaginario colectivo? ¿En qué sentido pueden llegar a ser peligrosas? ¿En qué punto se cruza la línea entre publicidad y manipulación?


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