martes, 25 de junio de 2013

lunes, 3 de junio de 2013

Orígenes del Photoshop

Si uno de los temas más filosos y cuestionables del siglo XXI es el retoque y edición de imágenes digitales, lo debemos gracias a la invención del Adobe Photoshop. Se trata de una aplicación informática en forma de taller de pintura y fotografía que trabaja sobre un "lienzo” y que está destinado a la edición, retoque
 fotográfico y pintura a base de imágenes de mapa de bits. Actualmente forma parte de la familia Adobe Creative Suite y es desarrollado y comercializado por Adobe Systems Incorporated (inicialmente para computadores Apple pero posteriormente también para plataformas PC con sistema operativo Windows). Su distribución viene en diferentes presentaciones, que van desde su forma individual hasta el programa como parte de un paquete en conjunto con otros programas de edición, siendo estos: Adobe Creative Suite Design Premium y Versión Standard, Adobe Creative Suite Web Premium, Adobe Creative Suite Production Studio Premium y Adobe Creative Suite Master Collection.
En 1987, Thomas Knoll, un estudiante de doctorado en la Universidad de Michigan escribió un programa en su Macintosh Plus para mostrar imágenes a escala de grises en pantallas monocromáticas. Este programa, llamado Display, llamó la atención de su hermano John Knoll, un trabajador de Industrial Light & Magic, quien recomendó a Thomas convertir su programa a un programa completo editor de imágenes. En 1988, Thomas tomó un receso de 6 meses de sus estudios para trabajar en el programa, junto con su hermano. Los hermanos renombraron el programa como Photoshop y negociaron un trato con el creador de escáners Barneyscan para distribuir copias del programa con un escáner. Un total de 200 copias de Photoshop fueron distribuidas" de esta manera.
Durante este tiempo, John Knoll viajó a Silicon Valley y realizó una demostración del programa a ingenieros de Apple y a Russell Brown, director de arte en Adobe. Ambas demostraciones fueron exitosas, y Adobe decidió comprar la licencia para distribuir el programa en Septiembre de 1988. Mientras John trabajaba en plug-ins en California, Thomas se quedó en Ann Arbor trabajando en el código. Photoshop 1.0 fue lanzado en 1990 exclusivamente para Macintosh.

viernes, 31 de mayo de 2013

Inspirador video de John Carey: Real Beauty Sketches.


Dove ha creado una magnífica campaña que intenta establecer cual es la verdadera belleza. Una campaña nada convencional que tiene como fin redefinir y ampliar el concepto de BELLEZA, creando un debate social para definir qué se entiende por Belleza hoy en día. Demuestra que la belleza que vemos en las revistas no es real.



Este video pertenece a la campaña Belleza Real de la marca Dove.

miércoles, 17 de abril de 2013

Propagandas políticas: ¿Elección pre consciente?


“Qué cara de honesto” suele ser la frase disparada por quienes estén familiarizados con los manejos políticos, y no son pocas las personas que abren signos de interrogación ante el enunciado VOTE POR MÍ.
Colores saturados, Photoshop, paisajes paradisíacos, leyendas que hacen eco de una utopía social, diseño gráfico, suelen ser algunos de los muchos recursos utilizados por los agentes publicitarios a la hora de configurar una imagen heroica o prometeica de sus candidatos. En la era de la sociedad de la imagen, las imágenes son revestidas con valores y cobran una segunda significación, que supera el ícono gráfico para cargar consigo principios y mensajes morales.

Para ejemplificar, vemos cómo el Photoshop recorta los contornos de esta fotografía y la coloca detrás de un color estridente para llamar la atención del público. Ayuda en este caso la utilización de un recurso básico de la informática, como es el globo de pensamiento; colabora para que lo irreal se vuelva palpable y para que el candidato luzca en actividad; de esta manera, transmite al receptor la sensación de que él está ocupándose de sus problemas.

La utilización del diseño gráfico en lo que respecta a representaciones de índole político ha aumentado en los últimos veinte años, pero bien podríamos trazar una línea artística que ha venido relacionando temáticas ajenas al arte con técnicas eminentemente artísticas. De esta forma, la novedad no figura como un quiebre en la historia de la propaganda política, sino que responde a una evolución paulatina.
En este caso, la fotografía retocada de Barack Obama construye una imagen que raya lo épico. Sumado a la leyenda PROGRESS, la imagen compra al espectador con la gama de colores, la postura contemplativa y artística del presidente y la simplificación de los rasgos mediante técnicas de Photoshop. De esta manera, el receptor ve configurarse ante sí la imagen de una especie de superhéroe, y se logra influir en él apelando a sus más elementales resortes emocionales.

En este caso, nuevamente la estridencia del color llama poderosamente la atención. Esta vez se ha priorizado la leyenda por sobre la imagen, que equilibra el cuadro desde el margen derecho. Podemos ver el cabello del candidato recortado de manera artificial y poco creíble, con lo cual notamos el toque de Photoshop. El verde de fondo otorga al contenido una atmósfera de tranquilidad y de paz, y el cuadro toma aires de cierta confidencia si sumamos la sonrisa de Pino Solanas. La tranquilidad que transmite el color verde impacta positivamente en el receptor, y colabora para relacionar al candidato con una sensación de paz y confianza.
Como se ha pretendido demostrar nuevamente, el Photoshop es una herramienta (¿arma?) utilizada para muy diversos propósitos. Sin embargo, no sólo el avance de este maravilloso programa ha sido el responsable de estos anuncios. Los conocimientos de Psicología y Teoría del Color han colaborado enormemente con este tipo de construcciones. Según un sondeo realizado por este blog, la mayoría de las personas se deja influir por la propaganda política (gráfica, telefónica y campañas electorales). Sin embargo, se ha demostrado que de manera inconsciente todas las personas relacionan la imagen que reciben del exterior con datos internos referidos al status y a la fiabilidad del candidato. Quizá de esta manera manipulen la capacidad de elegir libremente del votante con fines políticos. Los medios usan y abusan de este recurso, y la pregunta obligada es ¿cuál es el límite? ¿hasta dónde se permite la influencia de este tipo de tecnologías sobre la libertad del ser humano? ¿alcanzan la llamada alfabetización tecnolígica y la conscientización de este tipo de manejos para revertirlos y detenerlos? 

Logo de Coca Cola, lenguaje universal.


A casi cien años de su aniversario, el logo de Coca Cola constituye una suerte de mensaje mundialmente reconocido y aceptado. Es la bebida gaseosa con más llegada a todos los continentes, sin saber de economías, tecnología o religión.
El tema que nos compete no es precisamente el alcance internacional de Coca Cola hoy, sino más bien el arrastre de su logo. Fue creado por Frank Mason Robinson en 1885. El bibliotecario de Pemberton Chemical Company se imaginó que las dos “C” de Coca Cola (nombre puesto por él mismo a la fórmula de la bebida) se veían llamativas en un afiche. Escogió la fuente cursiva usada, que es Spencerian Script (modificada), desarrollada a mediados del siglo XIX en Estados Unidos. Los colores rojo y blanco fueron escogidos para darle un aspecto simple y cautivar la atención de los jovenes de la época. El logo fue publicitado por primera vez en el Atlanta Journal en el año 1915 y también apareció en la cartelera de la farmacia de Pemberton por mucho tiempo. Fue registrado en 1887 y desde entonces ha tenido muy pocas variaciones respecto al original.



Como podemos apreciar, los colores son llamativos. Según estudios psicológicos, el rojo es uno de los colores que más abre el apetito. Es el color del fuego y de la sangre, produce calor. El rojo aumenta la tensión muscular y activa la circulación. Es un color que acelera las palpitaciones, eleva la presión arterial y acelera la respiración. De manera inconsciente produce sed, y ganas de saciarla con una bebida refrescante. La letra cursiva también aporta una sensación de continuidad y encadenamiento, que produce un efecto de solidez, contundencia e integración en el logo, que se presenta con peso ante la vista del distraído transeúnte.

Una buena noticia




    
     Nos alegra confirmar que ya existe (y se cumple, según hemos comprobado) una ley que regula la publicidad engañosa y los excesos en el uso del Photoshop y otros programas de edición digital.


En noviembre de 2011 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sancionó la ley 3960, cuyo primer artículo que obliga a que Toda publicidad estática difundida en vía pública, en la cual intervenga una figura humana utilizada como soporte o formando parte del contexto o paisaje que haya sido retocada y/o modificada digitalmente mediante programas informáticos”, exhiba la siguiente leyenda: “la imagen de la figura humana ha sido retocada y/o modificada digitalmente“.

Confiamos en que se trate de un primer paso entre muchos por venir contra la publicidad engañosa y en defensa de los derechos del consumidor. 


Photoshop: Uso y abuso


 
Se afinan cinturas y se alargan cuellos, se agrandan los ojos, se aclaran las pieles, se perfilan las narices, se borran manchas y lunares indeseables, y se eliminan arrugas: las revistas de modas están plagadas de figuras corporales que rayan con la perfección. Más que con seres humanos reales, nos encontramos con modernos Apolos y  Venus.

Si bien en ocasiones el exceso en el uso de las herramientas del Photoshop  puede tener resultados desafortunados y dar lugar a imágenes de cuerpos francamente inverosímiles, por lo general la destreza de los diseñadores gráficos consigue que los retoques pasen inadvertidos y que juzguemos “real” la belleza de las figuras que aparecen impresas en las páginas de diarios, revistas y afiches publicitarios.

Nadie puede negar que el resultado sea armonioso, ¿pero hasta qué punto es saludable? Hay que tener en cuenta de que ya no se trata, como en el ejemplo del post anterior, de hacer más apetecible un producto a la vista del consumidor, sino que en este caso está en juego el ideal de belleza y las aspiraciones estéticas de nuestra sociedad. Ya no se trata de hacer apetecible una fotografía de comida, sino de modificar la figura humana para acercarla un paso más a la perfección, por imposible que sea imitarla en la práctica.

Queda pendiente determinar hasta qué punto nos acostumbramos a ver imágenes de mujeres perfectas, con medidas que no se condicen con la realidad, y a la que millones de mujeres ponen como modelos idóneos. ¿De qué manera nos acostumbran las alteraciones hechas con Photoshop a mirar hacia modelos imposibles? ¿Qué ocurre cuando se supera la barrera del retoque, y se pasa al exceso? ¿En qué medida es responsable el retoque publicitario de manipular y condicionar nuestras concepciones?